:El.Amor.del.Fuego:

Por Andrea Lozano

No podía recordar la última vez que lo habían tocado. Apenas y recordaba la última vez que le habían hablado con otras palabras que no fueran la rutina. Y sí eran rutina, él mismo lo había comprobado. Un día, como todos las mañanas, su madre le preguntó si ya había desayunado. Él no le contestó, sólo permaneció en silencio. Aún así ella dijo, como todas las mañanas, que qué bien, que tuviera un buen día en la escuela. Desde ese día, él dejó de contestarles, y al igual que ellos a él, comenzó a ignorarlos. Poco a poco sus voces se esfumaron y se mezclaron con las imágenes de sus cuerpos, hasta el punto que los veía mover la boca sin escuchar un solo sonido. Su vida estaba dominada por el soneto punzante del silencio, esa aguja maligna que lo seguía aún hasta la escuela y que un día se quebró en mil pedazos. Su propia voz la había quebrado con un grito tras quemarse con el fuego de la estufa. Su propia voz le había devuelto la audición, el fuego le había devuelto el color a su vida, de un segundo para otro había vuelto a respirar. Estas sensaciones más las que aún sentía en su mano le evitaron conciliar el sueño. Encerrado por el color azul y rodeado por millones de animales enfelpados, no podía dejar de pensar en cómo el fuego, en el poco tiempo que duró, había envuelto sus dedos de forma inmediata y tan cálidamente, como si estuviera inevitablemente atraído hacia él. No se pudo controlar, en la madrugada bajó nuevamente a la estufa y la encendió. En el momento que vio los colores amarillo, anaranjado y azul iluminar el gris usual de la cocina, su cuerpo reaccionó con una explosión de emoción y alegría. Con su pijama húmeda y con sus manos temblorosas, se acercó a mirarlo más de cerca, sintiendo cada vez más el calor de sus colores, que lo hacían aún más atractivo. La flama permanecía en su lugar, se movía de vez en cuando con las insinuaciones de aire. No tocaba nada a su alrededor, como si no le interesara, ¿lo tocaría a él si se acercaba? ¿Lo abrazaría de la misma manera que lo hizo antes? Acercó una de sus manos y la flama inmediatamente lo recibió, lo acarició calmadamente, lo besó y como una madre con labial oscuro, lo marcó. Retiró la mano cuando percibió el dolor: su madre lo golpeó porque estaba abusando de su amor. El niño sonrió, aún con su mano adolorida, y se dio cuenta que extrañaba ser castigado.

Fire Heart

~ por moattilliata en Mayo 16, 2008.

Una respuesta to “:El.Amor.del.Fuego:”

  1. Está buenísimo el escrito. Creo que deberías ingresar a un taller literario virtual y compartirlo con otros autores que pueden darte muy buena retroalimentación

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