.Lástima.
El tiempo ha sido lo más irrelevante en este caso.
Independientemente del color verde, siento como si lo conociera desde hace años. Siento como si lo quisiera desde años. Siento con él una confianza que jamás había sentido, y al mismo tiempo siento la mayor inseguridad de la que jamás había experimentado.
Me doy lástima a mí misma al pensar que me muestro tan vulnerable ante él, quiera admitirlo o no, sigue siendo hombre y yo sigo teniendo un corazón más blando de lo que normalmente aparenta, sigue existiendo la posibilidad que él ceda ante tanta debilidad.
Muchas cosas de las que me ha dicho me han hecho pensar en cómo a pesar de tener pareja a la cual decirle todo, no todo se lo debes de decir. He comprendido que a veces debo mentir con tal de mantener una paz, aunque sea falsa, para evitar una verdadera guerra.
Sé que él intenta comprenderme, aconsejarme y ayudarme, pero aún no me conoce lo suficiente para saber que ese tipo de situaciones me gusta más hablarlas sola. Cuando hablo respecto a ello con otras personas acabo por quebrarme, y no me gusta quebrarme frente a la gente, mucho menos frente a la que quiero.
Mis problemas son míos.
Mis soluciones son mías.
Mis pensamientos son míos, y conmigo se han de quedar de ahora en adelante.
Suficientes molestias me causo a mí misma como para crearselas a alguien más… prefiero absorberlo todo, como los canarios.
Siento que lo quiero. Peor, siento que lo adoro. Peor aún, siento aún más que eso. Quisiera decirle ciertas palabras, pero me da miedo decirlo. Miedo de decirlo tanto por él como por mí. ¿Qué tal si todo es un sueño? ¿Qué tal si todo es una ilusión? ¿Qué tal si sólo es superficial? ¿Qué tal si es sólo una temporada? La ridícula sería yo.
De nuevo, sería yo la que siente más en la relación. O la que lo siente por los dos.
Escribe un comentario